Capítulo 2
—Ahmmm... —Se le comenzaba a oír nervioso... —No sé que decirte ahora... pero, por qué la pregunta?— Bill realmente estaba nervioso... —Anoche... mi hermana me besó, ésta mañana también lo hizo, incluso casi pasaba a ser algo más que un beso... la alejé y le dije que no me tocara nuevamente... pero no sé si hice bien en decírselo...— Respondí. Para mí... no había pena alguna con Bill. Él siempre intenta ponerse en los zapatos de la persona que sufre... —Me... me pasa lo mismo...— Al oír eso... mi piel se erizó. —En serio...? y tú como haz respondido?— Pregunté con voz temblorosa. Estoy cada vez más nerviosa y confundida...—Creo que... será la primera pregunta sin respuesta en ésta conversación... te veo en el central park a las 5:3Opm... hasta luego— Colgó...
''Le incomodé... tal y como mi propia hermana lo hace conmigo... es incómodo y... me hace sentir sucia, me hace sentir mal...''La puerta del baño se abre... y es mi hermana quién sale. Intento salir de la habitación, pero me he encontrado con ella frente a frente... su cabello está mojado y el agua que sale de él resbala por su cuello y espalda. Le abro paso e inmediatamente me retiro de esa habitación... dónde la confusión me tenía atrapada.
—Perdón...— Dice aquella adolescente parada en el marco de la puerta de la habitación —No quería incomodarte... lo lamento— Continúa... —Yo siento haberte dicho... que te alejaras de mí.— Respondí a aquél comentario —Descuida... eso es lo de menos. Tú y yo sabemos que jamás nos debemos alejar...— Dijo Audrey. Andrea le veía fijamente a los ojos... hasta que sin razón se le acercó y le besó los labios. Tal y como le había respondido ese beso, esa misma mañana... alguien que tocaba a la puerta les interrumpió su momento... —Luego continuamos, Andrea... vé a abrir.—Ordena la gemela mayor. —Vale—Accede Andrea. Al abrir la puerta se encuentran con la imagen más desagradable de la noche anterior, su padre... quién les había venido a visitar.—Grandioso!... han aprendido a dejar de ser unas infantiles. —Dice aquél hombre, apartando de la puerta a Andrea y entrando al inmueble. —Qué coño haces aquí? Quieres que llame a la policía?—Pregunta Audrey alterada... —Tranquila... he venido a visitar a mis hermosas hijas... que acaso no puedo?— Cuestiona grosero. —Nosotras ya no somos tus estúpidas hijas! Así que lárgate!!!— Audrey estaba completamente furiosa con su padre. No le podía ni ver en pintura. Tanto era el daño que les había hecho... —Déjate de tonterías. Lo que deberías hacer es obedecer a tu padre! Por mí tienes esta maldita casa!!!— Contesta el varón, dandole un trago a su pequeña botella de licor. —Acaso eres estúpido? Tu padre se interesó más en nosotras que tú... el inútil anciano que le pidió a mi madre que nos abortara... Por qué!? Porque eres un maldito cobarde sin pantalones. Aquél pedazo de mierda, aquél hombre anciano y alcohólico que jamás nos brindó el apoyo y todo el cariño que necesitábamos... Sólo por mantenernos con tu miseria de dinero... ya eres nuestro padre? Un padre---Interfiere el hombre soltándole la botella de licor en la cabeza a su propia hija... Audrey cae al suelo envuelta en pequeños trozos de vidrio... —Qué clase de mierda eres!?— Grita Andrea histérica golpeando con suma fuerza el pecho de su padre... —Esto no se quedará así!!... Te pudrirás en la maldita cárcel...— Dice acercándose al teléfono... —Tú no llamarás a nadie!!!— Afirma el alcohólico tomando bruscamente por los brazos a Andrea... —Suéltame...— Dice la gemela entre jadeos y forcejeos.De pronto el decrépito ebrio cae al suelo... Andrea estaba confundida, parada frente a su padre, tirado en el suelo. Coloca dos dedos en el cuello del hombre y prueba... que él ha caído sin vida. Las lágrimas le brotan, quiere romper a llorar... pero su orgullo puede más que sus sentimientos. Limpia sus ojos y coge el teléfono, llama a una ambulancia y en la espera atiende a su hermana limpiando las heridas e intentando quitar los vidrios de su frente...La ambulancia llega luego de 1O minutos. Pasan la mañana entre paramédicos... que atienden a la gemela mayor. Mientras que la menor, mantiene su mirada, perdida en el cielo nublado que ve a través de la ventana. No sabe en qué pensar... no sabe cómo decirle a su madre, que su padre ha lesionado a su gemela... y que éste mismo, minutos después murió...Los paramédicos se marchan dejando a Audrey en su cama. Andrea se acerca, sentándose a un costado de su hermana.
—Papá---Interfirió el diálogo de la gemela menor —Me tiene sin cuidado que haya muerto... quien me preocupa es mamá...—Continúa, mientras mantiene los ojos cerrados —Cómo le diremos?— Pregunta la rubia... —Dile como debe ser... no te andes con rodeos... y ya.—Respondió la castaña, muy tranquila por la situación —Eres una egoísta... sufrirá mucho...— Dice Andrea. —Mamá está enferma... y lo sabes. Yo no quiero perderla... — Agacha el rostro, intentando ocultar sus ojos castaños que se inundaban en lágrimas. —Hey... lo lamento, yo no quería hacerte llorar...— Levanta la cara delicada de su pequeña hermana... —Lo siento...— Audrey se disculpa y Andrea le ve con esos ojos llorosos... con esa expresión de niña enfadada. —Te amo...— Dice la mayor, pasando sus dedos por las mejillas de su gemela, limpiando sus lágrimas... —Yo...--- La menor deja incompleta la frase, volteando la mirada a otro lado...
Continuará
martes, 11 de mayo de 2010
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